Tempestades

 

Tempestades es la tercera serie que Fernando Maselli dedica a la categoría estética de lo Sublime, una investigación fotográfica, desarrollada desde 2013 en sus series Infinito Artifical y Anunciación, que indaga en esta disciplina ampliamente experimentada por los artistas del Romanticismo del XIX,  encargada de explorar las reacciones sensibles y emocionales que los fenómenos artísticos y naturales provocan en el sujeto. Tempestades abarca como temática el mar, el océano embravecido que en su cólera golpea con olas y el impacto que éste provoca ante el espectador y su insignificancia. Al igual que las anteriores series, que trataron la inmensidad de las montañas y el cielo como elemento estético casi sólido, las fotografías que integran Tempestades son una serie de recreaciones a través de complejos montajes fotográficos realizados en estudio de las olas previamente captadas en el Atlántico.

El acercamiento al océano como temática para seguir indagando sobre el concepto de lo sublime no es arbitrario: “El ilimitado mar en su cólera, en el que se plantea la impotencia del sujeto ante la realidad hostil y las razones teóricas del goce estético que provoca lo sublime asociado a un sentimiento de superioridad moral”, cita Kant. El poder de la naturaleza enfrenta al artista con el delirio, su propia incertidumbre y un nuevo orden de percepción que se transforma en vértigo, lo que le paraliza y al mismo tiempo, le atrae. De la misma manera que para realizar la series anteriores Fernando Maselli debe escalar altas montañas con su equipo y pasar largas jornadas en la cumbre, el trabajo desarrollado en Tempestades le llevó a exponerse a los elementos, introduciéndose en violentos temporales, para captar toda la cólera del mar.

La tormenta es una metáfora del acto de crear, la preparación del “acontecimiento” de la existencia humana, más acuciante en un espacio, el océano, donde prima un sentimiento de abandono, donde el hombre se encuentra ante una soledad esencial y se ve confinado a una diminuta existencia en comparación con esta enorme furia. Maselli elimina toda narración,  toda sensación atmosférica – temporal y climática -, invitando a la interiorización de la visión. Esta abstracción que propone Maselli, no sólo rompe con el paisajismo clásico de marinas, le acerca a pintores como Turner o Friedrich, autores románticos por excelencia cuya obra paraliza toda sensación física y reafirma el carácter reflexivo del arte.

Las fotografías que componen la serie Tempestades ofrecen al espectador la distancia necesaria que permite la ficción artística para poder experimentar un singular placer estético que tiene poco que ver con la idea clásica de belleza. Lo que antes se percibía de inmediato, desde el Romanticismo, comienza a exigir conocimiento por parte del espectador, y Maselli recoge este testigo para construir la obra de manera que las impresiones físicas producidas por el paisaje deban de ser trascendidas. Su mirada nos acerca la inmensidad del mar para experimentar la angustia- y el éxtasis- de la furia de los elementos.

 

Elvira Rilova

Tempestades #2, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA

Tempestades #6, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA

Tempestades #3, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA

Tempestades #4, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA

Tempestades #1, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA

Tempestades #5, 2016, Inyección de tinta, 200 x 150 cm, Ed. 3 + 2 PA